Grandes mujeres de la crítica gastronómica

El mundo de la gastronomía parece estar dominado por los hombres, pero las cosas están cambiando. Hoy increíbles cocineras y chefs realizadas están dando de qué hablar. Dentro de la cocina, talentos como Dominique Crenn, Martha Ortiz, Ana Ross y muchas otras tienen galardones del más alto nivel, incluso estrellas Michelin.

Fuera de la cocina, del lado de los periodistas, las mujeres también han tenido un papel importante. A continuación conocerás a tres mujeres que cambiaron el mundo de la gastronomía con sus libros, publicaciones y críticas gastronómicas.

Mimi Sheraton

Mimi Sheraton ocupó el prestigiado puesto de crítica de restaurantes para el New York Times desde 1975 hasta 1983. Fue la primera crítica femenina del periódico. El duro negocio de la comida en la ciudad de Nueva York no la intimidó, ella era brillante con sus comentarios, podía premiar con halagos el buen trabajo y castigar firmemente la mediocridad.

Mimi reseñó a algunos de los mejores chefs durante la época de oro de la Nouveau Cuisine como a Paul Boucuse y Pierre Troisgros, pero no todo lo que tenía que decir era bueno. Criticó vegetales sobrecosidos, sherbets saborizados artificialmente y constante ausentismo de los chefs en sus cocinas. Mimi era dura.

Solía disfrazarse para visitar los restaurantes, y se volvió muy buena en ello, la anonimidad es parte esencial del trabajo. - ¿Alguna vez te reconocieron? – Incluso antes del Internet me reconocieron algunas veces. Hubo pocas cosas tan vergonzosas como llegar con una peluca y gafas sólo para que el propietario dijera, “Buenos días Sra. Sheraton-

Consejos de Mimi para críticas aspirantes:

¡Mucha suerte! [se ríe]

Tienes que tener dos cualidades. Tienes que saber escribir bien. Todo el conocimiento gastronómico del mundo no te hará nada bien si no puedes ponerlo en prosa legible y atractiva. Tienes que saber de comida. Es muy difícil hacer las dos cosas. Cualquiera que quiera ser crítico, primero que nada, tiene que comer mucho y tiene que saber a escribir.

Mimi Sheraton ha escrito 15 libros sobre cocina y su cuenta de Twitter es muy popular.


Ruth Reichl

Fue crítica de restaurantes para el New York times desde 1993 hasta 1999, cuando tomó el trabajo de editora para la revista Gourmet. “Cuando llegué a Nueva York, lo primero que hice fue leer todas las reseñas de Mimi Sheraton, esa mujer era dura”. Reichl adoptó también el hábito de disfrazarse para salir a reseñar restaurantes, su fotografía estaba pegada en las paredes de todas las cocinas de la ciudad. Su objetivo era desmitificar el mundo de la alta cocina y su honestidad le hizo ganar muchos seguidores.

Reichl había sido cocinera y copropietaria de un restaurante en Los Ángeles antes de comenzar a trabajar como editora de restaurantes para el L.A. Times. Se mudó a Nueva York para ser la crítica de restaurantes de la dama gris: el NY Times, el mejor trabajo del mundo.

- ¿Qué lecciones has aprendido durante tu carrera? - - M.F.K. Fisher (extraordinaria escritora gastronómica) una vez me dijo que era hora para que trabajara en un periódico, porque estaba puliendo demasiado cada palabra que escribía y necesitaba tener la experiencia de saber que al día siguiente, la gente estaría envolviendo pescado con lo que sea que estuviese escribiendo-

Con diez libros sobre gastronomía publicados, Ruth Reichl participa en programas televisivos y sigue siendo aún una gran influencia en la gastronomía americana.


Gale Green

Crítica de restaurantes, novelista y escritora. Gale Green mantuvo el puesto de crítica para la New York Magazine desde 1968 hasta el año 2000. Se le atribuye haber acuñado el término foodie, uno que la describía perfectamente.

Green destacó por su escritura de alto impacto, y sus constantes metáforas y alusiones sexuales en sus publicaciones se volvieron legendarias. La provocadora escritora dice -el sexo y la comida siempre han estado entretejidos-

Gale era una mujer atractiva que no temía dar rienda suelta a su sexualidad. Su escritura era sensual y cándida, pero su opinión sobre la comida era seria. -Despierto todas las mañanas llena de esperanzas de que ese día descubriré un nuevo chef talentoso o al menos, de que probaré algo sorprendentemente delicioso. -

-En mi lecho de muerte, estoy segura de que mis últimas palabras serán las mismas que las de la hermana de Brillat Savarin: “y que venga el postre”. -

En una palabra, Gale Green es insaciable.


El futuro de la crítica gastronómica

Hoy los medios y publicaciones necesitan más que nunca contenido de calidad. Incluso con la democratización de la crítica gastronómica, una buena escritora culinaria o crítica de restaurantes tendrá siempre lugar en las páginas dedicadas a los amantes de la comida.

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